Latent State


Para G. Lukács catarsis es una sacudida de la subjetividad que da a la vida anímica una nueva dirección y autocomprensión, concentrando la atención en un efecto homogeneizador en valores universales de la especie, elevando la conciencia por encima de una cotidianeidad meramente particularista.El efecto de normalización que busca la resiliencia, como la acción catártica abreactiva eluden una dimensión esencial del problema. Es cierto que la catarsis, como recreación del momento traumático, no es solo una repetición alucinatoria, sino que el testigo es algo nuevo e inédito. Lograr ese espacio relacional íntimo es un punto de partida, no de culminación. Las figuras del mal no generan experiencia ni enseñanza, sino vacío representacional. La experiencia catastrófica es un agujero en la continuidad representacional inherente a la vida psíquica. El horror y el dolor extremo no generan experiencia sino espanto, no genera representaciones y relato sino vacío representacional y por consiguiente lo ocurrido es difícilmente transmisible y compartible. La palabra catártica se vuelve robotizada y configura una parodia, un simulacro de su valor de intercambio entre humanos. No hay proceso de (interiorización–subjetivación) de la experiencia. Solo nos humanizamos a través de pertenencias y lealtades conflictuales con nuestros ancestros y contemporáneos, al interior de una lengua y una cultura, en continuidad o ruptura con la tradición, tramitando dolores y alegrías de nuestros ascendientes y constituyendo un espacio propio que iremos trasmitiendo a nuestros descendientes.




Vidéo : Isabel Pérez Del Pulgar Musique : Rey EisenVioloncelle : Dima TsypkinVoix (soprano) : Nathan Briatore Oeuvre pour piano, violoncelle, voix d'enfant (soprano) et bande.