Residencia Karstica / Fracturas
Residencia Karstica / Fracturas
Como resultado de mi residencia en Kárstica Espacio de Creación, ubicada en la antigua estación de Canada del Hoyo y gestionada por el Museo La Neomudejar, he desarrollado este trabajo partiendode la idiosincrasia del lugar y sus problemáticas actuales. Estableciendo una analogía entre el territorio y el cuerpo. Lo que sucede en los territorios y en los cuerpos no es ajeno al sistema socio-económico extractivista, y a los desarrollos tecnológicos. De esta manera el cuerpo y su psique, así como el territorio, son afectados por el sistema de mercado globalizado y el capitalismo financiero.
Un mercado planetario que ya no se basa en la producción de bienes sino en la mercantilización y la financiarización de la misma vida.
Los territorios y las personas son transformados en base a estas dinámicas de progreso infinito, basado en la producción y el consumo. Tornándose, tanto el territorio como quien lo habita, en objetos a si mismos de ser consumidos. Son fragmentados, troceados, acotados convertidos en material del deseo, de un deseo fabricado que nunca sera alcanzable. Convirtiéndose ,este proceso, en una rueda infinita en donde fragmentos de cuerpos y territorios se intercambian, venden y se consumen.
Foucault, en Las palabras y las cosas, publicado en 1966, sostenía que no existe una naturaleza humana; que somos producto de la cultura a la que pertenecemos, puesto que nuestra singularidad es construida desde los niveles del poder que establecen las normas y los conceptos para el control de los cuerpos. Del mismo modo sucede con los territorio, sus lineas y fronteras pueden ser movibles en función de intereses foráneos. Territorios abocados al abandono o a la invisibilidad bien por haber sido desposeídos y diezmados, perdido su interés extractivo o su producción deslocalizada en pos de maximizar los beneficios. El territorio es in disociable de los cuerpos que lo habitan y conforman, y estos mismos son olvidados, abandonados, invisibilizados.
Canada del Hoyo
El paisaje de esta localidad, el clausurado apeadero ferroviario y alrededores de la ubicación de la residencia, me han servido de telón de fondo para escenificar una confrontación silenciosa de la psique de un cuerpo sometido a dinámicas externas que escapan a su control y como esta falta de control e incomprensión lo abocan , bien a la huida, al abandono o a la soledad.
Cañada del Hoyo es una pequeña localidad española de la provincia de Cuenca, en la comunidad autónoma de Castilla – La Mancha. El término municipal, ubicado en la comarca de la Serranía Baja, tiene una población de 230 habitantes , enclavado en una pequeña vega a. Este pequeña población se encuentra en lo que se ha denominado como “la España vaciada”, miles de pueblos del interior de España, han sido abandonados y muchos de ello al borde de la desaparición, un fenómeno no solo demográfico, sino también un reflejo de décadas de centralización, migración urbana y abandono institucional.
El relieve del municipio ,con altibajos del terreno y amplias dehesas, esta originado por la meteorización química de determinadas rocas. De este proceso nacen un conjunto de más de 20 dolinas, integradas dentro del Monumento Natural de las Torcas de Palancares y Tierra Muerta, rodeadas por extensos sabinares y pinares de pino negro. Las Torcas, son enormes depresiones del terreno, formadas por el colapso o hundimientos de las capas superiores de roca caliza y cuyo diámetro supera en ocasiones los 100 metros, con forma circular casi perfecta. El nombre de Tierra Muerta procede del hecho de que el agua que cae en ellas se filtra en su totalidad a los acuíferos, dando la sensación de gran sequedad. La formación de estas torcas y dolinas es el resultado de procesos geológicos complejos relacionados con la disolución de rocas ricas encarbonatos, particularmente las dolomías del Cretácico Superior. Estos procesos incluyen la convergencia de redes perpendiculares de diaclasas o hendiduras en las rocas, generadas por tensiones, disolución o cambios de temperatura. La presencia de un material impermeable en el fondo de algunas torcas es la razón por la cual retienen agua, aflorando así el acuífero.
Esta comarca forma parte de la llamada La huerta mimbrera de Cuenca que en su día fue entre las mejores de Europa y motor económico de la zona,y que actualmente se encuentra en franca disminución tanto en su importancia como en su producción. El envejecimiento de las plantaciones, la falta de ayudas, y relevo generacional limita su uso para productos de alta gama. La mayoría del mimbre producido actualmente se destina a productos de menor valor. La creciente desvalorización del mimbre en el mercado local y la desaparición de la artesanía tradicional, ha producido que su rentabilidad haya caído drásticamente en los últimos años sumándole la competencia de países con costes de producción más bajos. Estas problemáticas del sector aumentan su incierto futuro arrastrando con ello el declive de la zona.
ESTACION DE TREN
Cañada del Hoyo es un apeadero ferroviario clausurado situado en el municipio español homónimo en la provincia de Cuenca,comunidad autónoma de Castilla-La Mancha. Disponía de servicios de media distancia operados por Renfe, hasta el 8 de enero de 2021.
La anatomía de esta película se divide en tres partes. Entre su paisaje, orografía y la antigua estación de tren clausurada en el 2021. Correlato con el entorno de Kárstica. Ello nos sirve de fondo para establecer metáforas desde el territorio físico, materializado, visible en sus erosiones y profundidades, los lenguajes de las rocas y los bosques de sabinas ...un hilo invisible conectado con los procesos de transformación de la psique y el cuerpo, imbricado con los procesos de transformación del mismo territorio. Existiendo un desgarramiento del cuerpo y un desgarramiento del territorio, no por los procesos biológicos o geológicos naturales, sino infligido por las violencias sociopoliticas. En un sistema que alienta el individualismo feroz y competitivo, la extracción de recursos tanto humanos como naturales, en donde la diferencia del otro viene a significar amenaza, en donde la violencia en todos sus grados deviene cotidiana, es un campo abonado para la paranoia alimentando el miedo, la incertidumbre, la desconfianza. Hoy, con el incremento del uso de las tecnologías y su rápido desarrollo e implementación en la vida cotidiana, podríamos hablar de una virtualización de los cuerpos y una virtualización del territorio, quedando desdibujada la condición natural. Se vive una ficción que pugna por reemplazar la realidad, una realidad cada vez mas simulada. Una deriva nihilista como punto de fuga cegada por reclamos de deseos creados cuando no simulados.
1- Una figura dentro del paisaje, mimetizada y al tiempo ajena. Entre lo orgánico y lo pétreo, como un animal excluido queriendo ser tierra, piedra, parte del abismo orográfico que la circunda y su propio abismo existencial. Deambulando entre las lineas oblicuas del vacío, las heridas abiertas del terreno que es el propio cuerpo. Atravesado por las flechas del tiempo milenario de las rocas en su caducidad orgánica. huyendo de su simulación, de su cuerpo y destino normatizado para producir, para ser regla, pieza de un engranaje ajeno a su identidad como persona. Los pies desnudos la anclan a la tierra, la unen a la red micelànea de la profundidad. Al bosque
2- La apariencia de una silla desvencijada y rota. Referencia de un cuerpo ausente, de un tiempo que tal vez fue. Un vacío ocupado por una querencia. Deseos olvidados. Preguntas sin respuestas, frases suspendidas. Lo que no fue y no sera. Solo tiempo desafectado.
3- En el 2021 fue clausurado definitivamente el apeadero de tren ubicado a unos dos km del pueblo y que servia como puente de comunicación con otros territorios. Arrastrando, con este abandono, al aislamiento e imposibilidad de posibles desarrollos del lugar.
Un cuerpo en espera de un tren olvidado portando un haz de mimbre, producto emblemático de la zona. Deambula suspendido en el tiempo y el espacio consumiendo una espera paciente. El destino se ha congelado delineado por una vía muerta. Una frontera imaginaria que separa una trayectoria entre un pasado lleno de promesas y un presente latente. Aun se sienten los ecos de los viajeros desvanecidos en el aire, mientras el paisaje se va tornando en fantasmagoria.